Capacidad de fabricación
La planta de fabricación de Yilong está organizada de forma eficiente, con cinco áreas clave de trabajo: Materias primas, procesamiento, ensamblaje, puesta en marcha e integración de líneas completas.
Esta área, gestionada bajo estándares ISO 9001, marca el inicio del proceso de producción. Aquí se almacenan materias primas seleccionadas, como acero inoxidable de grado alimenticio (SUS304/316), junto con componentes mecánicos, eléctricos y personalizados.
- Trazabilidad: Seguimiento de materiales mediante control de lotes.
- Control de calidad: Verificación previa de piezas clave antes de su uso.
- Logística: Ubicación estratégica para mejorar la eficiencia y reducir riesgos.
El taller de procesamiento está organizado para trabajar de forma eficiente, integrando distintas etapas como mecanizado, ensamblaje e inspección.
- Equipos: Disponemos de maquinaria de alta precisión que permite realizar internamente los procesos clave.
- Control de calidad: Se cuidan las condiciones de trabajo y la calibración de piezas para asegurar un funcionamiento estable.
- Organización: La gestión 5S garantiza orden, control y continuidad en la producción.
El taller de ensamblaje está organizado para trabajar de forma ordenada y eficiente, con estaciones especializadas y herramientas estandarizadas.
- Organización por áreas: Diferentes zonas para cada tipo de ensamblaje.
- Equipo técnico: Personal capacitado que sigue procedimientos definidos.
- Ajustes previos: Calibración de los componentes principales antes del ensamblaje final.
- Control: Pruebas e inspecciones para asegurar el correcto funcionamiento.
Un entorno organizado y procesos eficientes garantizan la calidad y fiabilidad de nuestros equipos.
La puesta en marcha es una etapa esencial para comprobar el rendimiento de los equipos antes de su entrega.
- Pruebas: Se realizan ensayos con producto real para ajustar parámetros y verificar el funcionamiento.
- Resistencia: Equipos sometidos a pruebas continuas durante 72 horas para asegurar estabilidad.
- Validación: Se registran los resultados y se revisan junto con el cliente para confirmar el cumplimiento de los requisitos.
Un proceso de puesta en marcha bien definido y validado asegura que cada equipo cumpla con los estándares de calidad antes de su entrega.
En esta etapa final se integran y prueban las líneas completas de envasado antes de su entrega.
- Integración de sistemas: Todos los equipos trabajan de forma coordinada, desde la alimentación hasta el producto final.
- Sincronización y validación: Pruebas de señales, detección de fallos y adquisición de datos para asegurar un funcionamiento estable y eficiente.
- Entrega optimizada: La validación previa permite una instalación más rápida y un inicio de operación sin contratiempos.





















